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UNA MADRE es el ser mas divino capaz de dar todo sin recibir nada a
cambio. Querer con todo su corazón aunque cuando el hijo sea un
ocioso, criminal ó ladrón. Madre sigue teniendo la misma confianza en sus
hijos cuando todos los demás lo han perdido.

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Un sentido Homenaje a la Madre Huancasanquina, en persona de mi
Madre Cleotilde Rojas Vda de Auccasi que personifica la labor
sacrificada, sufrida y doliente de una MADRE AYACUCHANA que
heroicamente llevó adelante a su familia sin desmayar hacia un
futuro promisorio a costa de su propia vida. en los peores
momentos de la Guerra Interna que vivió Ayacucho.
Un
Saludo y un Homenaje a Todas las Madres Hsanquinas y
Ayacuchanas |
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M adre es la salvación de cualquier hijo
A mor de una madre. Insuperable.
Dedicación hacia sus hijos
D eber que ella siente, y que pone
por delante de su propia felicidad.
R eina de su familia, aunque no se lo
mostremos.
E special por su amor, por su
entrega y por la forma en la que intenta mantener
unida a toda
su familia.
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Los Hijos Dolientes recordando a su
ser querido: LA MADRE que partió a la eternidad. Solo nos
queda colocarnos una Rosa Blanca en la solapera de nuestro saco.
Si tenemos la suerte que nuestra Madre esta con nosotros
llevaremos una Rosa Roja. |
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MADRE
¡ Oh!
Madre, madre mía
Escucha
hoy en tu día
Mis musas de amor
Y de los
ángeles, la melodía.
Pueblan las aromas
Brotan mil dulzuras,
Al recordar las ternuras
De esos seres de alma acrisolada
¡¡ Madre, tu AMOR !!
Es, toda una vida,
No es la luz que asoma,
Ni es una flor efímera
Ni es
fragancia en arca de cristal;
sino,
amor, amor toda una vida!
¡ Santa Madre bendita!
Sacra palabra de tu nombre
Está escrito en el corazón
De cada uno de nosotros..

~ Armando Martínez
Mendoza ~
Huancasancos, Mayo
1957 |
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SI TIENES UNA MADRE TODAVÍA....
Si tienes una madre todavía, da gracias al
señor que te ama tanto, que no todo mortal podría, dicha tan
grande ni placer tan santo.
Si tienes una madre...Sé tan bueno que ha de cuidar tu amor su
paz sabrosa, pues la que un día te llevó en su seno siguió
sufriendo y se creyó dichosa.
Veló de noche y trabajó de día , leves las horas en su afán
pasaban, un cantar en sus labios te dormían, y al despertar sus
labios te besaban.
Enferma y triste, te salvó de anhelo, que sólo el llanto por su
bien querido, milagros supo arrebatar al cielo, cuando ya el
mundo te tenía perdido.
Ella puso en tu boca la dulzura , de la oración primera
balbuceada, y plegando sus labios con ternura, te enseñaba la
ciencia de la vida.
Si acaso sigues por la senda aquella, que va seguro a su feliz
destino , herencia santa de la madre es ella, tu madre sola te
enseñó el camino.
"E.
Newman".
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