UN MEDICO ANTE SU MUERTE

 

 

Nuestras vidas son los ríos, que van a dar a la mar, que es el morir.

 

Jorge Manrique.

 

 

Material enviado por Alejandra Zarza " AZeta" <  alejandrazarza@gmx.net  > Sun, 8 Jul 2007 11:13:38 -0300

 

UN MEDICO ANTE SU MUERTE

Carlos fue lo que siempre deseo: Médico de Pueblo
El diagnostico de la enfermedad fue como una amputación " de la esperanza"
En busca de una vida digna
Comparación con " Mar adentro"

Videos: " Las Alas de la Vida"

 

EL EQUIVOCO CONCEPTO DE ENFERMEDAD Y LA IDEOLOGÍA ÚNICA

La Palabra de Enfermedad

Nadie es Perfecto .... todos somos sano-enfermos

 

04 JUL 07 | El fin de la vida
Un médico ante su muerte

"Me llamo Carlos Cristos y tengo 48 años. Soy médico de familia y creo que soy consciente del significado de la atrofia de múltiples sistemas. Es invalidante, progresiva y mortal".

Las alas de la vida (EL PAÍS, página oficial del film)

Un hombre con una enfermedad irreversible narra su vivencia en un documental, premiado en Valladolid.

FERRAN BONO  -  Valencia 

  Carlos fue lo que siempre deseó: Médico de Pueblo

 

Carlos fue lo que siempre deseó: médico de pueblo. Tuvo "la oportunidad de hacer cosas por las que vale la pena vivir". Tiene una mujer, también médico, y una hija pequeña. Y muchos amigos. Vive en una espaciosa casa en Mallorca y ha ayudado a pacientes, enfermos terminales, a pasar por el mismo trance por el que atraviesa a causa de la AMS. Para esta rara enfermedad no hay tratamiento. Pero se siente un "privilegiado", reitera en el filme, premio al mejor documental de la reciente edición del Festival de Valladolid.

Hoy apenas puede hablar ni mover su cuerpo postrado, aunque no pierde lucidez. Espera que le llegue la muerte, sin provocarla ni prolongarla, sin dolor, sin máquinas. Así lo ha dejado escrito. Pero antes ha querido aprovechar su "energía restante" y su experiencia como médico para realizar un proyecto de divulgación que aborde "con frialdad y desapasionamiento los temas relativos al fallecimiento". "Reflexionar y, si es posible, con una sonrisa", apostilla.

Carlos le pidió a un amigo, el realizador Toni Canet, que filmara los últimos años de su vida, su proceso de aceptación de la inminencia de la muerte. De 2003 a mayo del 2006, una cámara se coló en su casa, su dormitorio, las comidas familiares, las reuniones con los amigos, las visitas al neurólogo, las sesiones de fisioterapia, la piscina donde su hija le enseña cómo bucea. Las imágenes recogen las espléndidas panorámicas del Mediterráneo o el Atlántico que Carlos disfrutaba desde su ala delta, a la que era aficionado. En la película se recoge la evolución de la enfermedad y del pensamiento de quien hace bromas casi hasta el final.

El médico también tuvo una faceta de comunicador. Colaboraba con Radio Nacional de España dando consejos médicos. Además, era inventor de diversos artilugios, como la rejilla de estaño que le permitía pulsar una sola tecla con un dedo para escribir en el ordenador. En el documental también se escucha música compuesta por él, que formó parte en su juventud del grupo musical Buxo, en su Galicia natal. De hecho, notó uno de los primeros síntomas de la enfermedad cuando empezó a "emborronar el discurso musical".

El diagnóstico de la enfermedad fue como una amputación "de la esperanza"

 

No dio importancia a dejar de conducir. Fue poco a poco renunciando a los actos más cotidianos. La ayuda de su esposa, Carmen Font, ha sido imprescindible. El amor incondicional de su hija, un estímulo. El diagnóstico de la enfermedad fue como una amputación "de la esperanza", dice su mujer en el documental, estrenado el pasado viernes en Valencia y Valladolid, y próximamente en el resto de España. "Lo entiendes con la cabeza, pero no con el corazón", apunta él.

También Carlos ha ayudado en lo que puede. Está conectado por Internet con la asociación que aglutina en todo el mundo a 800 enfermos de la extraña AMS. Como es el único médico de la asociación, recibe muchas consultas, explica y da consejos.

Nada es fácil cuando no se encuentra remedio para sí mismo. Lo probó todo. La investigación con células madre abrió una rendija al optimismo. Se presentó voluntario para que se experimentara con él los adelantos que se practicaban en las ratas de laboratorio. Uno de los más destacados científicos en el campo de las células madre en España, Carlos Simón, lamenta en la película la imposibilidad de ayudarle ahora, aunque muy probablemente en cinco años, se encontrará una cura con estas técnicas.

"Toni, ¿estás rodando?", pregunta Carlos al cineasta con quien ha convivido para realizar un testimonio irrepetible. "Ha sido muy doloroso. Pero al mismo tiempo hemos estado juntos, como amigos del alma, haciendo lo que queríamos. Yo he estado yendo una semana al mes a su casa, compartiéndolo todo con su familia", apunta el realizador.

Carlos ha tenido tiempo de ver su película, de recibir el reconocimiento de sus colegas médicos. "Intento no aferrarme a la vida. A veces me despierto y digo: 'Coño, si estoy aquí'. Acto seguido te asalta la duda. Lo más jodido de todo es la incertidumbre", comenta. No es un hombre religioso. "¿Qué se va sentir en el momento del tránsito?, ¿Qué pasará en el último microsegundo?", se pregunta. Y recuerda la historia del abad que salió a dar un paseo y se quedó ensimismado por el canto de un pájaro. Cuando volvió al convento, habían pasado 200 años.

 

  En busca de una vida digna

 

Una película valenciana narra la lucha contra la muerte de un enfermo terminal que aprovecha al máximo el tiempo que le queda.

Una película valenciana narra la lucha contra la muerte de un enfermo terminal que aprovecha al máximo el tiempo que le queda
C. V. M./VALENCIA

El médico Carlos Cristos, que padece desde hace años una enfermedad neurodegenerativa, invalidante, terminal y mortal –atrofia de múltiples sistemas (AMS)–, llama a un amigo, director de cine, para que filme su lucha por la dignidad en el vivir y en el morir, sin dramatismo y al ser posible con una sonrisa. El realizador amigo es el valenciano Antoni P. Canet y el resultado son 90 minutos de esperanza que resumen tres años en compañía de un enfermo terminal.

“No se trata de una película de alguien que desea morir, sino de alguien que lucha por vivir y reconoce que la muerte es una etapa más de esa vida”. Así resume Canet Las alas de la vida, el filme-documental valenciano que mañana se estrenará en el Festival de Cine de Valladolid en la sección Tiempo de Historia

 Comparación con "Mar adentro"
 

“La comparación con Mar adentro va a ser inevitable, pero Cristo no reclama una muerte digna como la demandaba Sampedro, sino la capacidad para decidir una muerte sin reanimación artificial. Son cintas complementarias”, señala Canet, quien asegura que si no fuera amigo de Carlos Cristo no se hubiera embarcado en este proyecto donde se mezcla “amistad, intimidad, ciencia y cine”.

Cogidas de la mano, enfermedad y película han viajado con Carlos para reflexionar junto con su familia, sus amigos, sus compañeros, médicos y científicos, sobre las vivencias y los grandes temas asociados al final de la vida. Y el último tramo del camino lo han recorrido como Carlos ha querido: mirando a la muerte a la cara, con serenidad “y, si es posible, con una sonrisa”. Sin tabúes.

“En las más de 70 horas grabadas nos hemos convertido en los depositarios del lúcido testamento vital de Carlos. Hemos captado la aceptación del diagnóstico, las obligadas renuncias a conducir, a trabajar, a caminar; la adaptación de su entorno con el diseño de artilugios que hacen más llevadera su invalidez, las visitas a los médicos, e, incluso, hemos viajado a Galicia, su tierra natal, para asistir a las despedidas”, explica el director.

* Acceda al video de la película "Las alas de la vida" haciendo click aquí

* Acceda a la página oficial del filme haciendo click aquí

Videos: Las Alas de la Vida.....
 

Las alas de la vida parte 1

 

Las alas de la vida parte 2

 

El Equívoco Concepto de Enfermedad y la Ideología Única

 

El texto completo del Dr. Simón Royo Hernández sobre Leni Riefenstahl [foto- alemana, fallecida en 2003 a los 101 años está en  http://www.observacionesfilosoficas.net/leniriefenstahl.html.
 

Sólo envío el fragmento final para compartir. Saludos con nieve desde Buenos Aires!!!!

 

Alejandra Zarza

 

  La Palabra Enfermedad....
 

 

La palabra “enfermedad” debería ser borrada de los vocabularios pues representa un concepto totalitario en la mayor parte de los casos en que se emplea, el loco, el disidente, el que no se amolda a los patrones preestablecidos ya intelectual ya corporalmente, es declarado enfermo y necesitado de un tratamiento que lo devuelva al rebaño, cuando no resulta derivado al exterminio. Las niñas anoréxicas se quitan a sí mismas de en medio al morir de inanición por el modelo esquelético de cuerpo femenino que impera en la sociedad de la abundancia y el derroche. Quizá es relevante en la técnica médica para declarar el estado de quien padece alguna dolencia fisiológica frente al estado del que no la padece. Pero aunque afortunadamente, ya nadie denomine enfermedad al dolor menstrual, el hecho de que antaño así se hiciera, (por ejemplo en la Bíblia: libro del Levítico) es muestra de los equívocos y defectos de semejante concepto. No hay que olvidar que, por gremios profesionales, el más abundante en el partido nazi hitleriano fue el de los médicos. Esto es debido a que son el gremio más proclive a exportar a otros ámbitos los conceptos de su especialidad y, concretamente, el peligroso dualismo salud/enfermedad

 

  Nadie es perfecto o dicho de otro modo, todos somos sano-enfermos
 

 

Nadie es perfecto o dicho de otro modo, todos somos sano-enfermos y hay belleza en todo cuerpo si se sabe apreciar la humanidad que habita en él. Albert Camus advertía que no hay que curarse de las enfermedades sino aprender a vivir con ellas. Lo que sugiere que el ser humano tiene que potenciar lo mejor que hay en él y procurar despotenciar y desfomentar lo peor de su naturaleza, que no puede ser borrado sino, tan sólo, minimizado. Mejor y peor no son criterios necesariamente fascistas, ya que resulta a veces apropiado mantener criterios de excelencia, pero pueden llegar a serlo si se discrimina lo que se pueda considerar peor y no se le considera igual. La democracia está basada en que pese a que seamos individuos diferentes, o gracias a esa diversidad que no ha de olvidarse, todos tenemos capacidad ciudadana y todos debemos tener los mismos derechos y el mismo trato igual. A partir de ahí se podrá elogiar e incluso premiar, con mesura, a quien demuestre saber más matemáticas que los demás, pero eso no querrá nunca decir que tenga que tener muchos más ingresos o muchos más derechos que los demás. El que manifiesta haber adquirido o poseer unas capacidades elogiables bueno será que gane el respeto de los demás, pero malo será que adquiera mayor derecho a la existencia que los otros. 

 Uno de los mayores vicios humanos en todos los tiempos ha consistido en que un grupo, clan o partido, se han erigido como los buenos, los sanos y los puros, sin aceptar que se pueda ser diferente ni poseer otras cualidades distintas de las propias, pasando a intentar.

 

 

AZeta" <alejandrazarza@gmx.net> Mon, 9 Jul 2007 22:42:32 -0300

 

 

Publicado el 05 / 08 / 2007

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